Por unos minutos me gustaría no tenerle miedo a nada y así poder decir todo lo que pienso, vomitar mis palabras sin nigún control y sentir el alivio de la descarga. Mis miedos me condicionan, pero mis deseos y sueños también. El problema es que ya no se que estoy soñando. Mi mente no descansa ni un segundo, todo el tiempo piensa y repiensa y no me da el espacio para soñar con un futuro.
Si no se que quiero hacer ¿qué hago? No quiero seguir sentada esperando que el destino actúe por sí solo. Quiero decididir. Pero en este momento no puedo ni respirar.
Necesito dar un paso y econtrar la solución que yo crea que esté bien, no la que los demás digan. Pero no puedo. No puedo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario